16 de Nov

Los cigarrillos electrónicos y el tabaco, una fuente potencial de e-basura que dañan las tierras y la salud

Entre estos contaminantes figuran los metales pesados, incluidos los elementos de tierras raras, conocidos en inglés como rare earth elements (REE por sus siglas en inglés), y otros elementos menores.

El editorial publicado en Archivos de Bronconeumología advierte de que la contaminación por metales pesados ha aumentado en la última década, debido al desarrollo, uso y consumo de dispositivos tecnológicos y electrónicos como tabletas, smartphones, ordenadores, fotocopiadoras, teléfonos o pilas recargables, entre otros, lo que constituye un nuevo riesgo de salud y ocupacional.

A todos estos dispositivos se suman ahora los cigarrillos electrónicos o e cigarrillos como otra fuente potencial de e-basura. Los autores concluyen que “es necesario desarrollar trabajos amplios en los que se determine el efecto de estos elementos en la salud humana y demandamos a nivel gubernamental global que sea obligatorio adoptar estrategias múltiples a todos los niveles para la gestión de esta e-basura”.

Algunos metales pesados son necesarios para la vida, pero muchos no lo son, sino que son tóxicos incluso a bajas concentraciones, como el arsénico, el cadmio, el cromo, el plomo y el mercurio. Además, hay otros componentes que, a altas concentraciones, son nocivos para la salud humana y que se encuentran presentes en los productos del tabaco, como consecuencia de la salud ambiental.

Se estima que el humo de los cigarrillos convencionales contiene 5.000 componentes químicos. Entre ellos, se ha identificado que hay hasta 98 componentes tóxicos inhalados que se han relacionado con enfermedades cancerígenas, cardiovasculares y respiratorias.

REE en vapeadores y metales pesados en fumadores

En el editorial, se expone, entre esta evidencia científica acumulada, los hallazgos de un estudio en Environmental Research que ha analizado la presencia de 42 metales pesados, incluidos los REE, en la sangre de no fumadores, fumadores y consumidores de cigarrillos electrónicos.

En ese estudio, los fumadores presentan los mayores niveles de cobre, molibdeno, cinc, antimonio y estroncio, y los vapeadores de selenio, plata, estaño y vanadio. El berilio, el europio y los lantánidos se han detectado con mayor frecuencia en los vapeadores que en los fumadores y, además, el 11,8% de los vapeadores encuentran más de 10 elementos REE diferentes. En vapeadores, los niveles séricos de cerio y erbio aumentan a medida que se incrementa su consumo.

“Los autores concluyen que el humo de tabaco es una fuente importante de metales pesados, mientras que los cigarrillos electrónicos son una fuente potencial de REE. Conocer las sustancias tóxicas incluidas en los CE, en el momento actual, una gran relevancia en salud pública por los sucesos relacionados con el consumo de CE que se están conociendo en la actualidad en EE. UU. Las muertes han venido a demostrar que la falta de control sobre un producto de consumo con sustancias químicas es algo que no nos podemos permitir”, advierten.

Fuente: Noticias de la salud.

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