Nutritionist doctor man with vegetables working in the office

Etapas a seguir en la dieta postquirúrgica

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Por: Lic. Nut. Andrea González Villarreal

Después de someterse a la cirugía bariátrica o cirugía metabólica, es necesario modificar los hábitos alimenticios para adaptarse a las nuevas condiciones del organismo, la cual será con apoyo de especialistas en nutrición, quienes desarrollarán un nuevo plan alimenticio con base en etapas y con el objetivo de propiciar la pronta recuperación y beneficios del paciente.

La dieta postquirúrgica se desarrolla en varias etapas:

  • Primera: inicia en las primeras 24 a 72 horas, consiste en la administración de líquidos claros, tales como: agua, infusiones, agua o jugos de fruta (colados), caldo o consomé, gelatina (nada con gas o cafeína).
  • Segunda: del tercer al séptimo día, donde se administran líquidos generales, y se inicia con aquellos bajos en grasa (leche descremada, leche de soya, yogurt natural, cremas) y adicionarlos con proteínas.
  • Tercera: a partir de las 2 a 3 semanas, donde se inicia con una dieta en puré o alimentos blandos y ricos en proteínas, como el huevo, quesos bajos en calorías y carnes magras de pollo, cerdo o bien pescado (carnes rojas son las menos toleradas). Realizar comidas frecuentes y pequeñas, limitando la porción a ¼ taza.
  • Cuarta: de la cuarta a la sexta semana, progresar a una dieta suave y rica en proteínas. Realizar varios tiempos de comida al día limitando la porción a ½ taza.
  • Última: La dieta normal se puede comenzar a partir de la semana 7 de la cirugía o más tarde. La porción se debe limitar a máximo 1 taza en cada comida.

Ensalada-con-champiñon-320x225Durante todas las fases se deben realizar de 4 a 6 tiempos de comida, para tener buena tolerancia a los alimentos y evitar sobrecargar el estómago. Es importante incorporar alimentos hiperproteicos en cada comida, como claras de huevo, carnes magras, quesos o leche, en cada comida. Todas estas indicaciones deben realizarse bajo supervisión de un experto profesional en nutrición.

Las cirugías, sobre todo las restrictivas, producen grandes cambios en el tamaño y forma del estómago. Muchas veces los pacientes desarrollan síntomas y la dieta se debe adecuar a estas situaciones especiales. A continuación nombramos algunas recomendaciones generales para mejorar estos síntomas:

Náusea y vómito:

  • Comer despacio.
  • Respectar el tamaño de porciones establecidas y horarios definidos.
  • Consumir alimentos frescos o fríos.
  • Sentarse o reclinar la cabeza en alto después de comer.
  • Evitar presencia de olores fuertes en el área de consumo de alimentos.

Diarrea:

  • Puede ser útil el uso de probióticos.
  • Reponer líquidos y electrolitos.
  • Evitar alimentos que produzcan gas.
  • Limitar consumo de fibra insoluble.

Estreñimiento:

  • Asegurar consumo de fibra soluble (salvado de avena, cebada, nueces, semillas, fríjoles, lentejas, frutas y verduras) y adecuada hidratación.
  • Consumir verduras, leguminosas (trituradas) o frutas secas (uvas pasas, ciruelas, orejones).
  • Cuidado con el consumo de fibra insoluble (salvado de trigo, verduras y granos integrales).

Síndrome de Dumping:

  • Síntomas: sudoración excesiva, sensación de hambre, malestar general, náusea y/o vómito tras el consumo de carbohidratos.
  • Reducir consumo de alimentos con azúcar (bebidas azucaradas, alimentos con alto contenido de azúcares simples).
  • Tomar líquidos 30 a 60 minutos después de los alimentos sólidos.
  • Comer bocados pequeños, masticándolos despacio de 20 a 30 veces.

Intolerancias:

  • Síntomas: dolor epigástrico, náusea y vómito.
  • Alimentos menos tolerados: carne roja, verduras crudas, pescado, arroz, pan blanco y cereales integrales.
  • Pueden tolerarse mejor triturados.

La disminución de la ingesta y la malabsorción secundarias a la cirugía bariátrica favorecen el desarrollo de deficiencias nutricionales. La suplementación dependerá de la técnica empleada, en este caso bypass (procedimiento malabsortivo y restrictivo), y de las características clínicas de cada paciente (sexo, edad, patologías coexistentes) las cuales deberán de cumplir un requerimiento específico para sus necesidades. La recomendación general de suplementación es:

  • Multivitamínicos
  • Calcio y vitamina D
  • Ácido fólico
  • Hierro y vitamina C
  • Vitamina B₁₂

Sin embargo, antes de comenzar con la suplementación es importante visitar al médico o nutriólogo para que el  indique específicamente lo que necesitas.


Fuente www.cambiatuvida.org

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